La oferta tiene que ser inspiradora, pero de verdad. y además, muy clara en lo que buscas.
La venta a puerta fría, habitualmente, se refiere a la actividad que realizan determinados comerciantes presentándose personalmente en las viviendas de posibles clientes para intentar venderles un producto o servicio. Sin embargo, este término también puede referirse a las llamadas telefónicas que realiza una empresa a un particular para ofrecerle, de la misma manera, un producto o servicio. A continuación, unos trucos para tener éxito en la venta a puerta fría:
- Lo primero es es seleccionar a tu público objetivo: No puedes escoger una casa al azar para ir a vender tu producto o servicio sin tener la seguridad de que esa persona va a necesitarlo. La venta será más exitosa si apuestas por un cliente que tenga la necesidad de aquello que ofreces.
- Muestra la mejor versión de ti mismo: La higiene, el cuidado, el vestuario y la precisión en los pequeños detalles serán tu carta de presentación ante ese cliente al que deseas vender algo. La primera impresión es lo que cuenta cuando conoces a una persona.
- Trabaja tu presentación: No se trata de aprender de memoria el discurso que vas a darle a tu cliente para conseguir venderle aquello que ofreces, pero sí que debes trabajarlo y prepararte para posibles preguntas y dudas que le surjan al usuario.
- Estate atento y empatiza con el cliente: No se trata de que hables solo tú, sino de que prestes atención también a los gestos, a las reacciones tanto físicas como verbales de tu cliente. Es fundamental todo aquello que recibas de tu interlocutor y debes ponerte en su lugar para enfocar mejor tu estrategia de venta y entenderle.
- Sé organizaado: Si a la hora de vender vas con todo desorganizado y descolocado, la impresión para el usuario no será buena y no tendrás éxito, además de que te hará ralentizarte en tu trabajo y perder tiempo. Intenta tener todo bien organizado durante tu intervención.
- No pierdas los nervios: Tu misión es mantener la compostura y la calma. No alces la voz ni pierdas las formas, pues la paciencia será tu gran ayuda en estas situaciones.
- Prioriza las ventas del servicio o producto: Recalca las ventajas y los beneficios de aquello que intentas vender sin nombrar el producto.
- Ofrece muestras o pruebas gratuitas: Es la mejor manera para conseguir vender, que el interlocutor pueda ver de qué le hablas y tener una primera toma de contacto con ello. Eso sí, de manera gratuita.
Si quieres saber y estar informado de todo lo relacionado con la venta en frío, GuíaBurros: Venta a puerta fría de Tomás Santoro es lo que necesitas.
